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jueves, 23 de junio de 2011

SANTOS DE AMÉRICA, EL GRITO DORMIDO POR MEDIO SIGLO

por Emanuel Vergara

Casi medio siglo tuvo que pasar para que los hinchas Santos puedan cambiar la foto de Pelé alzando la Copa Libertadores de América. Aggiornada y con calidad HD la cara de Neymar rebalsa y reluce en todos los rincones de Sao Paulo y rebota en el mundo porque la nueva joya del fútbol mundial empieza a recorrer su camino glorioso de una carrera que promete ir a más y por el que ya se pelea Europa entera.

Ayer en Pacaembú sin ser una máquina y con un rival que es un león herido, Santos se impuso 2-1 a Peñarol y levantó su tercer entorchado continental, el primero desde 1963. En el palco estaba Pelé que festejaba como si tuviera 20 años. Y quizás los tuviera viéndose en el espejo del nuevo rey, Neymar.

El nuevo rey es la gran figura del equipo y ha sido fundamental para la obtención de la corona que le permite al ‘Peixe’ disputar el Mundial de Clubes en diciembre donde enfrente estará el mejor equipo de la historia, el FC Barcelona. Con seis goles a lo largo de la competición, Neymar ha sido el topscorer de su equipo. Pero no sólo de goles vive el crack pues es todo un compendio de habilidad, velocidad y explosión. Un jugador ‘clase A’, ese rubro selecto compuesto por futbolistas que se pueden contar con los dedos de una mano y que sin dudarlo lidera Lionel Messi.

Pero no todo es Neymar en Santos. Pues Muricy Ramalho se ha encargado de montar un equipo que, incluso, sin la joya hubiese ganado la Copa igualmente. Con Paulo Henrique Ganso como estratega, con el empuje y el fútbol de Arouca y con el símbolo de Elano, que se quitó la espina de la final perdida en 2003 con Boca, el Santos fue un equipo completo. Con laterales que iban y volvían y se anotaban en el marcador como Danilo y Léo o Álex Sandro –figura en Montevideo- y con una pareja central rocosa que sólo se permitió encajar 13 tantos en 14 partidos como son Edu Dracena y Durval.

Pero no fue fácil el camino para el nuevo campeón. Pues estuvo al borde de la eliminación en la ronda de grupos tras rescatar apenas dos puntos en los primeros tres partidos. Cuestión que le costó el cargo a Adílson Batista y abrió las puertas para Muricy Ramalho, que encadenó tres victorias en fila para sacar boleto a octavos de final. Con la asunción del DT tricampeón del Brasileirao con Sao Paulo, el ‘Peixe’ enderezó el rumbo al punto de ganar el Paulistao y ahora poner el broche de oro con la obtención de la 52ª edición de la Copa Libertadores de América.

Con números de campeón con siete triunfos, seis empates y sólo una derrota –por la primera fase en Santiago ante Colo-Colo por 3-2-, la candidatura de los de Vila-Belmiro empezó a vislumbrarse a partir de octavos de final tras dejar en el camino a un hueso duro de roer como el América de México y ser así el único brasileño en sobrevivir a la instancia. Luego pasarían por la piedra de Neymar & Cia. Once Caldas y Cerro Porteño hasta desempolvar del cajón de los recuerdos una final de libros con Peñarol.

Es que ante el ‘Manya’, en 1962 los paulistas se transformaron en el primer equipo brasileño en alzar la Copa, dando por tierra con la hegemonía de los ‘carboneros’ en la competición. Y como la historia es cíclica, medio siglo después ante el mismo corajudo rival los santistas alzaron la tercera Copa de su palmarés y la festejaron como si fuera la primera.

Párrafo aparte para los subcampeones que mostraron orgullo y coraje para vender cara la derrota. Desde 1987 que Peñarol no alcanzaba la final pero la garra charrúa se lleva en el ADN y no en la memoria. Siempre partiendo como punto –en primera ronda de Liga de Quito e Independiente, en octavos de Inter, en cuartos de Universidad Católica y en semis de Vélez- siempre hizo saltar la banca. Se jugó todas las fichas en el Pacaembú pero el Santos de Ramalho se sentía como si fuera el Caesars Palace de Las Vegas y le cantó el “no va más”.

El próximo reto para el campeón de América es mantener en la plantilla a sus figuras, sobre todo a Neymar y Ganso, recuperar terreno en el Brasileirao –relegado por la Copa- y llegar lo mejor en forma posible para el Mundial de Clubes con la lección bien aprendida del fracaso de Inter de Porto Alegre ante el TP Mazembe en la última cita. Si logra seguir estos pasos, el Barça no debería sentirse tan confiado porque un nuevo rey ha nacido y todos saben eso de “ha muerto el rey, viva el rey”.

miércoles, 15 de junio de 2011

VOLVER AL FUTURO, PEÑAROL-SANTOS DEFINEN LA LIBERTADORES

por Emanuel Vergara

Como si fueran Martin Mc Fly y el Doc subidos al Delorean dando saltos temporales en la diégesis de ‘Back to the future’, Peñarol de Montevideo y Santos de Brasil, con el blanquinegro recuerdo de la final de 1962 en la retina, comienzan esta noche en el ‘Centenario’ con la disputa de la 52ª final de la Copa Libertadores de América. A 49 años de la definición que consagró a los de Pelé y Coutinho en detrimento de los de Spencer y Joya.

Muchas miserias han acumulado en el pasado reciente –y no tanto- el ‘Peixe’ y el ‘Carbonero’, pero han sabido reciclarla. Tanta frustración apiñada les ha servido de combustible –como la basura para el Delorean- para remontarse a los orígenes de uno y otro y así devolver al presente la gloriosa herencia del pasado para que las generaciones venideras puedan disfrutarlo en colores y, aun más, en HD.

Una vieja radio Spica podría estar transmitiendo, con ese fascinante sonido a interferencia, lo siguiente: “Bienvenidos al Estadio Centenario para disfrutar de la final de la Copa Libertadores de América entre Peñarol y Santos. Momentos de tensión y nerviosismo se viven en los minutos previos al comienzo del match que dirimirán uruguayos y brasileños en aras de proclamar al nuevo monarca sudamericano. Peñarol forma con: Maidana, Lezcano y Cano; Edgardo González, Roberto Matosas y Caetano; Carlos Fernández Carranza, Rocha, Spencer, Sacía y Joya. En tanto Santos va con: Gilmar; Mauro, Calvet, Lima, Zito; Dalmo, Narciso Dorval; Mengalvio; Pagao, Coutinho y Pelé”.

Todo el contexto sería igual lo único que cambiaría serían los nombres. Hoy en vez de los Pelé y Coutinho deberíamos nombrar a los Neymar o Elano; o en lugar de los Spencer y Joya hablaríamos de Marinuccio y Aguiar. Pero el estilo no se ha perdido. Santos sigue con el típico ‘jogo bontio’ brasileño bajo la batuta de una gran figura –antes Pelé, hoy Neymar- y Peñarol sigue siendo ese auténtico embajador de la ‘garra charrúa’ donde el todo es más que la suma de las partes.

El Santos de Muricy Ramalho llega a la cuarta final de su historia, luego de las ganadas en 1962 y 1963 y la perdida en 2003 ante Boca. Y lo hace siendo el único representante brasileño en superar los octavos de final, instancia en la que sorprendentemente cayeron Gremio, Cruzeiro, Fluminenese e Internacional.

En octavos, el ‘ballet blanco’ superó a América de México, para luego doblegar de forma sucesiva a Once Caldas de Colombia y Cerro Porteño de Paraguay. Paralelamente, el conjunto paulista se hizo por segunda vez consecutiva con el título estadual. La maratón de encuentros entre el Paulistao, la Copa do Brasil, el Brasileirao y la Libertadores ha pasado factura y lo ha hecho perder varios soldados. Así, esta noche, Ramalho no podrá contar con tres de sus cuatro defensores titulares como son Edu Dracena (suspendido) y los laterales Jonathan y Leo (lesionados). Tampoco dirá presente, una de la figuras de este equipo, que ya se había perdido las semifinales y hasta era duda para la Copa América de Argentina con la ‘canarinha’, Paulo Henrique Ganso.

Sobre esta situación el entrenador de Peñarol, Diego Aguirre, debe hacer hincapié en la charla técnica para poder sacarle el máximo jugo posible e ir a la revancha de la próxima semana en Pacaembú con una renta que permita al ‘Manya’ llevar el partido a los lodos donde se siente más cómodo: la desesperación del rival. Aguirre sí que cuenta con su once de gala que desde la defensa lidera Valdez, en el medio guapea Aguiar y arriba desequilibra Martinuccio.

La presente será la décima final para los uruguayos que se han impuesto en cinco: 1960, 1961, 1966, 1982 y 1987. Justamente la de 1987, fue la última que disputó y en la que era figura su actual DT Diego Aguirre. Luego vendría el título de Nacional en 1988 y desde entonces nunca más un equipo uruguayo llegó a la definición. Todo lo contrario a los brasileños que desde 2005 siempre han colocado un finalista. Es más, en 2005 y 2006 la final fue 100% brasileña. Primero Sao Paulo venció a Atlético Paranaense y después Inter se impuso a los paulistas. Es tan fuerte el presente del fútbol de Brasil que, salvo en Uruguay, en ningún lugar se duda en poner a Santos como el gran favorito.

Sin haber sido un culto al fútbol total, las individualidades siempre han aparecido en los momentos importantes. Desde Arouca que es un mediocentro que quita, pega y juega; hasta la llegada y la pegada de Elano; el criterio de Ganso; las maniobras distractoras de Zé Eduardo, un jugador que juega mejor sin pelota que con ella y, por supuesto, la improvisación de Neymar que inobjetablemente ha sido el mejor jugador de la competencia y es el diamante que más brilla en el continente. Con esos argumentos, los de Muricy Ramalho completan el formulario de candidato.

Pero ojo con Peñarol, porque si de algo se han encargado ellos también, es de haber llenado todos los formularios de ‘aguafiestas’. Hasta el milagro de Beira-Rio, cuando eliminó al actual campeón de la Copa –Inter de Porto Alegre-, muy pocos de sus futbolistas eran conocidos. Tras revertir la historia ante el campeón, le tocó la lírica Universidad Católica de Chile a la que le tiró los pergaminos encima y en semifinales, otra vez como punto, ante Vélez hizo saltar la banca. Hoy Aguiar, Mier, Corujo, Martinuccio han dejado de ser unos perfectos desconocidos y tienen el traje de verdugo y la horca lista para la situación.

La cita es con la gloria, es un déjà vu sesentoso con música de los Beatles que enfrenta a los paradigmas del ‘jogo bonito’ y la ‘garra charrúa’ como si se tratara de la mismísima guerra fría, esa que podemos revivir porque han sabido convertir miseria en combustible, cargarla al Delorean, y agarrase del pasado glorioso como motor de cambio. La paciencia cede espacio a la ansiedad y esta prolonga el tiempo de espera como si lo midiéramos con un reloj de arena, ese que durante años ha hastiado a Peñarol y Santos en busca de volver al futuro y mostrar el poster de campeón en colores.

martes, 24 de mayo de 2011

EL INFORME AMERICANO: LA PREVIA DE LAS SEMIS DE LA LIBERTADORES

por Emanuel Vergara

La Copa Libertadores de América inicia su último tramo con la disputa de las semifinales entre Peñarol de Montevideo-Vélez Sarsfield y Santos-Cerro Porteño. Si en octavos de final la sorpresa había sido verbo con las eliminaciones de serios candidatos al título como Cruzeiro, Fluminense, Internacional y Estudiantes de La Plata, en cuartos reinó la lógica y los favoritos de cada llave se metieron entre los cuatro mejores del continente destruyendo la ilusión de Once Caldas, Libertad, Jaguares de Chiapas y Universidad Católica.

Todos los participantes ya son expertos en esta instancia; incluso Santos, Vélez y Peñarol han sido campeones de la competición. Sin embargo, todos llevan un tiempo sin sentir la adrenalina de alcanzar estas cotas de la Copa. Peñarol disputó por última vez una semifinal en 1987, año en el que terminó siendo campeón; Vélez en 1994, también fue campeón; Santos en 2003, perdió la final con Boca Juniors y Cerro Porteño en 1999, cayó ante Deportivo Cali, y es el único de los sobrevivientes que nunca ha superado esta instancia.

PEÑAROL-VÉLEZ SARSFIELD

‘Mirasoles’ y ‘Fortineros’ se miden en un duelo de campeones buscando el pasaje a la final con el claro objetivo de reconquistar el continente. De parte de los uruguayos, por sexta vez, aunque la última conquista data de 1987. Los ‘Carboneros’ gozaron de su época dorada durante la década de 1960 –obtuvo los títulos de 1960, 1961 y 1966- cuando, además, batió al Real Madrid de Di Stéfano en la Copa Intercontinental de 1966. En esa época su gran estandarte era el delantero ecuatoriano Alberto Spencer, máximo goleador histórico de la Libertadores con 54 conquistas. Luego tuvieron que pasar 16 años para alzar la cuarta ante Cobreloa de Chile y la última, en 1987, ante América de Cali. Durante este período Peñarol ha podido sostener su poderío en el ámbito local, aunque se ha resquebrajado una y otra vez en el plano internacional donde, hasta esta temporada, no había llegado ni por asomo a estar en la discusión.

Vélez no es en Argentina lo que Peñarol es en Uruguay, sin embrago si hay una institución modélica durante los 20 años en el país de Maradona esa ha sido la de Liniers. Hasta 1993, los velezanos sólo contaban con un título local en sus vitrinas. A partir de la llegada de Carlos Bianchi, la ‘V’ mutó y se convirtió en lo que es hoy: un grande. Desde Bianchi, ‘El Fortín’ ha cosechado seis campeonatos nacionales más –el útlimo, el Clausura 2009- y cinco a nivel internacional. En este ámbito, por supuesto, destaca la Libertadores de 1994 ganada por penales en el Morumbí ante el histórico Sao Paulo de Telé Santana. Motivo por el cual en la Intecontinental se midió con otro peso pesado, el Milan de Fabio Capello, al que puso de rodillas en Tokyo por 2-0 con los goles de Roberto Trotta y Omar Asad. Desde entonces, los de ‘Tigre’ Gareca no habían llegado a esta instancia, aunque ahora se perfilan como el máximo candidato, por encima del Santos de Neymar.

Es la tercera vez en la presente edición de la Copa, que los uruguayos viajan a Argentina, pues en la primera fase se midieron, por el Grupo 8, a Independiente y Godoy Cruz. Allí obtuvo un triunfo (0-3 a Godoy Cruz) y una derrota (3-0 con el ‘Rojo’). Los dirigidos por Diego Aguirre se han ido haciendo fuertes con el correr de los encuentros con el hecho de haberse cargado a dos peces gordos como Inter de Porto Alegre –el último campeón- y Universidad Católica de Chile –el equipo que mejor fútbol había demostrado-. Con el campeonato uruguayo prácticamente descartado –ha quedado a cinco de Nacional en el Clausura cuando quedan seis y en la General no tiene chances- todos los cañones apuntan a la Libertadores. Mientras que Vélez se ha mostrado como un equipo muy efectivo que ha ganado sus cuatro encuentros de eliminatorias –a Liga de Quito 3-0 y 0-2; y a Libertad 3-0 y 2-4- y que de mitad de campo hacia adelante te puede montar un carnaval del que ni la cadera menos mentirosa puede salir indemne. Fernández, Moralez, Martínez y Silva se repiten y multiplican partido a partido. Eliminatoria abierta, un duelo entre la historia y la actualidad.

SANTOS-CERRO PORTEÑO

Brasileños y paraguayos ya se han medido esta temporada por el Grupo 5 donde además estaban Colo-Colo y Táchira de Venezuela. Y el saldo ha sido favorable para el ‘Peixe’ que se impuso en Asunción por 1-2 e igualó 1-1 en Vila Belmiro. Es el enfrentamiento entre las dos mayores joyas de América. El hipermarketinero Neymar y el argentino Juan Iturbe. Hoy Neymar es más. Su entrenador confía en él para ser el líder del equipo y el diamante ha estado a la altura llevando a Santos a la conquista del bicampeonato paulista y a una performance de ensueño en esta Libertadores, donde han alcanzado las semis, algo que no ocurría desde 2003 en la época de Robinho, Diego y Ricardo Oliveira. Mientras que el ‘Messi Guaraní’ todavía no es un indiscutido para Leonardo Astrada, aunque ha demostrado madera en los partidos importantes como el debut en Copa ante Colo-Colo, marcando dos golazos en el 5-2, y ante Olimpia por el Superclásico paraguayo que se saldó con un triunfo 2-0 con una tremenda anotación del argentino que avanzó con pelota dominada más de 40 metros para sellar la victoria del ‘Ciclón’ ante el ‘Decano’.

La historia es favorable para los brasileños pues si hay un equipo que tiene nombre y apellido es Santos. ¿O alguien puede nombrar este club sin agregarle el posterior: “de Pelé”? Bien, entonces el Santos de Pelé conquistó las copas de 1962 y 1963 y de allí en adelante nunca más tuvo una relación íntima con la máxima presea continental. Más de uno tiene ganas de ver el póster de “Santos Campeón de América” en colores. Cerca estuvo en 2003, pero un tal Carlos Tevez tuvo otros planes y el trofeo viajó al barrio de La Boca. Para los paraguayos, se antoja una osadía tutearse con la Libertadores. Y más cuando sus primos de Olimpia le refriegan tres por la cara, como ese primo que siempre tiene mejores juguetes que uno. Pero justo este punto es lo que vuelve la Copa una obligación moral para los azulgranas. Y para ello cuenta con tipos de experiencia como Javier Villarreal, que ha sido campeón con Boca, Roberto Nanni –goleador con 7- y Jonathan Fabbro, campeón con Once Caldas en 2004. Además, su entrenador Leo Astrada inició el camino de Estudiantes en su conquista en 2009, aunque los malos resultados en la liga argentina lo llevaron a la renuncia, luego Alejandro Sabella completó el formulario. Sin olvidar que llevó a semis a River Plate en 2004 y 2005, pese a que Boca y Sao Paulo respectivamente, no le dejaron avanzar más. El candidato claro es Santos por miles de argumentos, pero básicamente por talento: Neymar, Elano, Keirrison, Arouca y Ganso –lesionado hasta julio-; pero Cerro tiene mucho hambre y sólo espera que sople un poco de viento a favor, para juntar fuerza y arrasar cual Ciclón.

martes, 10 de mayo de 2011

EL INFORME AMERICANO: LA PREVIA DE LOS CUARTOS DE FINAL DE LA LIBERTADORES

por Emanuel Vergara

Los ocho mejores equipos del continente ya están emparejados para los cuartos de final de la Libertadores que arrancan mañana con los duelos entre Peñarol-Universidad Católica y Once Caldas-Santos y cerrarán los cotejos de ida, el jueves, Vélez Sarsfield-Libertad y Jaguares-Cerro Porteño; en un campeonato muy atractivo que está haciendo las delicias de los seguidores gracias a un promedio de 2,61 goles por partido.

La sangría brasileña de octavos de final –cayeron Gremio, Inter, Cruzeiro y Fluminense- y la salida de grandes como Estudiantes, América de México o Liga de Quito ha dejado huérfana de candidatos a la competición. Posta que por historia deberán agarrar Santos y Vélez aunque ninguno quiera hacerse cargo pues si algo ha demostrado la edición 52 de la Copa es que todo puede pasar.

PEÑAROL-UNIVERSIDAD CATÓLICA

Ambos equipos vienen de despachar a los grandes de Rio Grande do Sul y amargar el negocio del morbo que la televisión y demás medios de comunicación tenían armado de cara a un hipotético cruce entre Gremio e Internacional. Los chilenos lo hicieron con más holgura al haber ganado en Brasil y luego rematar el expediente en San Carlos de Apoquindo. Mientras que Peñarol, debió tirar de la épica para hacerse con un triunfo histórico (1-2) en Beira-Rio ante el último campeón, Internacional. Hacía 29 años que el Manya no ganaba en Brasil (0-1 a Flamengo, semifinales 1982) y esa vez acabó siendo campeón. Pero los de Diego Aguirre dependerán de algo más que de un guiño de la historia y la estadística para llegar a semifinales. Pues enfrente tendrá a una de las sensaciones de la Copa. Los dirigidos por Juan Antonio Pizzi se adjudicaron un grupo en el que estaba Vélez y en octavos ganaron los dos partidos al potente Gremio. Además los Cruzados lideran el Torneo Nacional con comodidad y gracias a jugadores como Meneses, Cañete y Lucas Pratto son el equipo que está demostrando el juego más bello por estas horas en todo el continente. Una eliminatoria abierta donde el todo será más que la suma de la partes.

ONCE CALDAS-SANTOS

El Santos es el crédito brasileño y quien deberá agarrar el testigo de sus compatriotas eliminados en el fatídico e histórico 4-M. Tienen una plantilla plagada de estrellas con Neymar y Elano aunque deberán reponerse a la ausencia de Ganso que sufrió una lesión que lo tendrá seis semanas fuera y es duda, incluso, para la Copa América de Argentina. Once Caldas, en tanto, es un equipo con un andar raro. Llegaron octavos de final como segundos de grupo habiendo sacado sólo siete unidades y con sólo un triunfo y en la última jornada. Encima en octavos debieron bailar con la más fea, Cruzeiro –que había sacado 16 de 18 puntos marcando 20 goles y recibiendo uno en primera fase-. Como si fuera poco en la ida cayeron en Manizales por 1-2. Todos lo daban por muerto –nosotros también- pero el talento de Wason Rentería y Dayro Moreno sacaron adelante una eliminatoria que para quienes apostaron por la remontada habrá sido algo más que un éxito deportivo y, ahora, sus cuentas bancarias deben estar satisfechas. Es un duelo de campeones (Santos en 1962 y 1963, Once Caldas en 2004) donde la presencia del líder de la Liga Postobon la hace imprevisible. En los papeles quien debe llevar las riendas es el Peixe que además está disputando la final del Campeonato Paulista (0-0 en la ida con Corinthians), aunque eso puede provocarle alguna distracción. Pronóstico reservado.

VÉLEZ SARSFIELD-LIBERTAD

Vélez es la esperanza argentina que vio como tres de sus cinco representantes se quedaban en primera fase y encima Estudiantes –nada que ver con el que vimos jugar el Mundial de Clubes en 2009- se despidió en octavos. Los de Ricardo Gareca son, ahora, junto a Santos los principales candidatos al título. Y más con una victoria de galones como la que consiguieron ante Liga de Quito, despachando al campeón de 2008 con un global de 5-0 (incluida la victoria 0-2 en la altura de Quito). La V tiene una potencia ofensiva como pocos de los que quedan en camino. De mitad de cancha hacia adelante Maxi Moralez y Augusto Fernández marcan el ritmo, Burrito Martínez aporta el desequilibrio y Santiago Silva la potencia goleadora. Pero enfrente habrá un equipo muy trabajado en su zona media y, como todo conjunto paraguayo, con solidez defensiva. El entrenador de Libertad, Gregorio Pérez, junto a su ayudante Gustavo Barros Schelotto conocen el paño argentino y puede que sepan tomarle la medida. Pero para eso mucho dependerán del estado de forma de sus pilares en la mitad del campo: Víctor Cáceres y Sergio Aquino. Vélez no deberá confiarse como hiciera Fluminense (3-1 en Rio y 0-3 en Asunción) pues los Gumarelos son muy fuertes mentalmente y están dispuestos a todo tipo de hazaña. A diferencia de los argentinos, Libertad está fuera de la lucha en el campeonato local lo que le permite ir rotando a sus jugadores, mientras que El Fortín lidera en el Clausura argentino y eso no le permite tanto cambio para descansar algunas piernas. En el juego técnico los argentinos son superiores, en el físico no. Habrá que ver en cuál de los dos terrenos se disputará la serie.

JAGUARES DE CHIAPAS-CERRO PORTEÑO

En su primera participación en Copa Libertadores, los Jaguares ya están en cuartos de final por lo que para muchos ya se podrían dar por hechos. Y no es tanto porque sea su primera vez que son la sorpresa, sino porque son un equipo que acabaron últimos en el Clausura mexicano con apenas 14 unidades en 17 fechas y que, obviamente, no accedieron a la Liguilla. A los de José Guadalupe Cruz no les sobra mucho y encima en la ida no podrán contar con una de sus figuras, el colombiano Jackson Martínez –expulsado en la vuelta ante Junior-. Por su parte, Cerro Porteño es el gran candidato de la llave. Con una plantilla que cuenta con el goleador de la competición, el argentino Roberto Nanni (7 goles) y uno de los diamantes en bruto del continente, el ‘Messi Guaraní’ Juan Iturbe, el Ciclón de Barrio Obrero deberá ponerse los pantalones y hacerse cargo de una situación que sus hinchas le piden desde siempre –más cuando su eterno rival Olimpia tiene tres Libertadores-: títulos internacionales. Los de Leo Astrada ya se cargaron a dos cucos –Colo-Colo y Estudiantes- siendo punto, ahora les tocará ser banca. En la eliminatoria más despareja el candidato es claro, aunque Cerro nunca ha llegado semifinales lo que podría suponer que el nerviosismo los haga indigestar antes de comer. Si pueden controlar la ansiedad los de Astrada serán semifinalistas.